Las medidas energéticas anunciadas por el presidente Vicente Fox el pasado lunes son en su mayoría "temporales" y no representan una privatización a pesar de que se abren algunas áreas de inversión al capital privado, afirmó el secretario de Energía, Fernando Elizondo Barragán. La estrategia, conocida ya como "decálogo energético", tendrá un costo en subsidios de casi 870 millones de dólares durante el tiempo que se mantengan vigentes, en particular por el control de precios al gas natural y licuado de petróleo (LP) entre septiembre y diciembre, reconoció el funcionario.
A esa cifra se deben añadir otros 587 millones de dólares que Petróleos
Mexicanos (Pemex) deberá absorber por el alza internacional de ese tipo de
combustibles y del cual se importan alrededor de 250 mil barriles diarios.
En conferencia de prensa realizada en Los Pinos para explicar los
detalles de la estrategia presidencial en materia energética, Elizondo Barragán
precisó que los subsidios, en particular para el gas natural y gas licuado de
petróleo (LP), serán temporales y en tanto se supera la emergencia de
producción de los campos estadunidenses localizados en el Golfo de México. Es
decir, mientras se restablece a 80 por ciento la producción en esa región.
Acompañado por el director general de Pemex, Luis Ramírez Corzo, y el
vocero presidencial Rubén Aguilar, el secretario de Energía rechazó que se abra
la posibilidad de privatizar el sector energético. Para dar mayor peso a su
dicho afirmó: "si alguien quiere asomarse a los closets para ver que no
hay fantasmas, que lo haga... Yo creo que es extremo pensar que hay
motivaciones políticas o electorales en algo que fue causado por un fenómeno
natural; yo creo que sólo faltaría que se dijera que nosotros provocamos el
huracán Katrina".
Elizondo Barragán puntualizó: "quiero subrayar especialmente que el
presidente hizo singular énfasis en el hecho de que no se está hablando de
privatización, quienes quieren ponerle a esto un manto de privatización,
quieren promover una causa ideológica o política, que probablemente no tiene;
pero se dejó sumamente claro: no estamos hablando ni de privatizar Pemex, ni de
vender los activos de Pemex, ni de nada que se le parezca. De lo que estamos
hablando es de complementar la inversión pública con inversión privada
manteniendo la rectoría del Estado mexicano sobre nuestros recursos".
Atender la emergencia
Las medidas adoptadas por el gobierno federal en materia energética
representarán subsidios que por su monto representan una cifra similar al costo
calculado para el proyecto Fénix, o el gasto esperado para las hidroeléctricas
El Cajón y La Yesca, cada una, y es 30 por ciento superior a las inversiones de
600 millones de dólares que requerirá la construcción del Ferrocarril Suburbano
del Valle de México.
El director de Pemex, Luis Ramírez Corzo, precisó que los subsidios que
se aplicarán sólo en gas natural tendrán un costo de 515 millones de dólares en
el último tercio del año, que adicionado al subsidio ya establecido tiene un
impacto de 12 millones de dólares más, en tanto que el apoyo al gas LP será de
345 millones de dólares, aproximadamente, con lo que se superan los 870
millones de dólares.
Por el lado de la energía eléctrica, dijo que las tarifas quedarán
sujetas a un aumento no mayor de 4 por ciento durante 2006, en tanto que el
precio de las gasolinas se elevará en no más de 3 por ciento. Pero los
aumentos, tanto por ajustes nacionales como por el mayor costo de las
importaciones, será absorbido por Pemex a fin de que la población no enfrente
fluctuaciones abruptas provocadas por los mercados internacionales.
El impacto para Pemex, dijo, será de unos 587 millones de dólares
adicionales entre septiembre y diciembre, derivado del diferencial de precio en
las gasolinas importadas, el cual es de 55 centavos de dólar por galón.
Actualmente la paraestatal importa alrededor de 250 mil barriles diarios de
esos combustibles.
Como parte de la estrategia en materia energética, dijo Elizondo
Barragán, se plantea conjuntar la capacidad de compra de gas natural tanto de
Pemex como de la Comisión Federal de Electricidad y los particulares a fin de
traer el combustible de regiones "donde abunda y es sumamente
barato", licuarlo, traerlo y regasificarlos para "tener gas en mayor
abundancia".
El ave sigue
En otra parte de la conferencia matutina, el director general de Pemex
se refirió al proyecto Fénix, el cual, anunció, permitirá una producción
adicional de un millón de toneladas de petroquímicos, principalmente xilenos,
bencenos y paraxilenos, productos de alto consumo en el mercado mexicano.
Con una inversión de 800 millones de dólares, que si no interesa a
inversionistas privados la realizará Pemex, el proyecto permitirá además
fortalecer las plantas Cangrejera y Morelos, que de otra forma tendrían que
disminuir su producción y cerrar a mediano plazo.
Ramírez Corzo explicó que el retraso del proyecto se derivó de que los
inversionistas privados pretendían tener acceso a un descuento de 20 por ciento
en las materia primas y la rentabilidad para el gobierno mexicano cayó, al
pasar de una tasa de retorno de 17 a sólo 6 por ciento.
Comentó que el proyecto fue reconfigurado porque con el tiempo
transcurrido "se dieron evoluciones tecnológicas" que permitieron una
solución económica y socialmente más conveniente para el país. El nuevo Fénix,
dijo, ha despertado el interés de al menos 10 empresas privadas, adicionales a
las tres que fueron elegidas para participar en un principio, Idesa, Indelpro y
Nova Chemical.
Más gas
En el caso del gas natural, Elizondo Barragán informó que se analiza el
esquema de concesiones a particulares para la exploración y explotación de
yacimientos, y volvió a insistir que de ninguna manera sería una privatización,
porque el Estado mantendría la rectoría sobre los hidrocarburos.
Al respecto, Ramírez Corzo dijo que sería un esquema de concesiones a
empresas privadas nacionales o extranjeras para la exploración y extracción de
gas natural en Tamaulipas, Coahuila, Nuevo León y Veracruz, donde se estima la
existencia de reservas por dos trillones de pies cúbicos de ese energético.
En esos campos, informó, es posible asignar la explotación de 2
trillones de pies cúbicos, aunque -aclaró- todavía está por definirse el
esquema fiscal aplicable, que no sería diferente al de la industria minera,
aunque similar al de los hidrocarburos.
Adicionalmente se buscará adquirir el combustible en países como Perú y
Bolivia, a fin de diversificar las fuentes de abastecimiento para cubrir un
déficit de 20 por ciento de la demanda nacional.
Como parte del paquete anunciado por el Presidente, los funcionarios
dijeron que se analizan posibilidades de colaboración con otros países, tanto
para la generación de electricidad como la refinación de petróleo crudo o la
licuefacción de gas natural
(Reportero: Víctor Cardoso) La Jornada